Sentencia nº 329C2015 de Sala de Lo Penal, Corte Suprema de Justicia, 15 de Enero de 2016

Fecha de Resolución15 de Enero de 2016
EmisorSala de Lo Penal
Número de Sentencia329C2015
Sentido del FalloTráfico ilícito
Tipo de ResoluciónSentencia Definitiva
Tribunal de OrigenCámara Primera de lo Penal de la Primera Sección del Centro

329C2015

SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA; San Salvador, a las ocho horas y veinte minutos del día quince de enero del dos mil dieciséis.

La presente resolución es emitida por la Magistrada D.L.R.G. y los Magistrados J.R.A.M. y L.R.M., para resolver el recurso de casación interpuesto por el licenciado J.G.P.R., defensor particular de la imputada M.J.S.B.O.M.Y.S.B. El citado profesional, solicita que se controle el fallo emitido a las nueve horas del día veintiséis de agosto del año dos mil quince, por la Cámara Primera de lo Penal de la Primera Sección del Centro, mediante el cual confirmó la sentencia condenatoria, contra la referida imputada, y además contra V.E.S.H., P.A.M. y R.P., por el delito calificado como TRÁFICO ILÍCITO, Art. 33 de la Ley Reguladora de las Actividades Relativas a las Drogas, en perjuicio de LA SALUD PÚBLICA.

Intervienen, además, el licenciado J.C.C.M., en calidad de agente auxiliar de la Fiscalía General de la República; la licenciada G.L.G.G., en su calidad de defensora particular del imputado P.A.M.; y los licenciados C.A.B. y T. de J.D., en su calidad de defensores particulares de los imputados V.E.S.H. y Rosalia P.

ANTECEDENTES

PRIMERO

El Juzgado Sexto de Instrucción de esta ciudad conoció de la audiencia preliminar de la causa penal contra los referidos imputados y, una vez concluida la misma, remitió las actuaciones al Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador, que dictó sentencia condenatoria, la cual fue apelada, recurso que conoció la Cámara Primera de lo Penal de la Primera Sección del Centro, que confirmó la resolución impugnada, teniéndose el siguiente hecho probado: el día uno de octubre del año dos mil catorce, se montó un operativo policial para detectar una transacción de droga en la plaza "Los Leones", ubicada en la décima avenida sur, entre la veinticinco y veintisiete calle poniente de San Salvador, al lugar llegaron dos personas en un vehículo color blanco marca Ford y otras dos personas por sus propios medios, las cuales se dispusieron a ingresar al restaurante B..

En su interior los policías que estaban dando seguimiento observaron que las personas señaladas quienes son M.J.S.B. c/pM.Y.S.B., V.E.S.H., Pedro Antonio

M. y R.P. se intercambiaron unos objetos, subsiguientemente los agentes que estaban afuera del establecimiento los detuvieron, posteriormente los señalados fueron llevados al automóvil en mención y en su interior encontraron material vegetal que resulto ser marihuana, en razón de ello se recolectaron las evidencias y finalmente se remitieron a los indiciados para que guarden detención por el delito de tráfico ilícito.

SEGUNDO

La Cámara referida, dictó resolución en los términos siguientes: "...a) CONFÍRMASE la sentencia definitiva condenatoria dictada por el Tribunal Primero de Sentencia de esta Ciudad en carácter unipersonal en contra de la imputada MARITZA JASMIN

S. B. o M.Y.S.B. por el delito de TRÁFICO ILÍCITO DE DROGA..." (Sic).

TERCERO

Al agotar el estudio de naturaleza formal, ordenado por los Arts. 483 y 484 del Código Procesal Penal, esta S. advierte que el reclamante denominó su queja: "INOBSERVANCIA DE LAS REGLAS DE LA OBTENCIÓN E INCORPORACIÓN ILÍCITA DE ELEMENTOS PROBATORIOS AL JUICIO Y LA FALTA DE FUNDAMENTACIÓN DE LA SENTENCIA. INOBSERVANCIA DEL Art. 144 PR. PN" (Sic); sobre lo invocado, esta S. detecta dos circunstancias que puede diferenciarse con claridad, por una parte, tenemos la alegación que sugiere la incorporación de elementos probatorios al juicio sin cumplir con las reglas de obtención y de incorporación al proceso; y por la otra, que la sentencia contiene una deficiencia en su motivación, conforme al Art. 144 Pr. Pn.

Sucede que a pesar de haber examinado el escrito de manera integral, no aparece algún planteamiento del recurrente que ilustre sobre la legalidad en la obtención o incorporación de elemento probatorio al proceso; es decir, el impugnante no desarrolló su crítica en el sentido de hacerle ver a esta Sede, cómo es que el Tribunal de Segunda Instancia avaló una sentencia que contenga prueba ilegal. Es más, según se aprecia en los comentarios del inconforme, ni siguiera se esforzó por hacer notar la diferencia entre los supuestos que invoca, pues una cosa es la deficiencia en valorar prueba que fue obtenida de forma irregular, y otra distinta es que aquella se incorpore al proceso con alguna inconsistencia. De tal suerte, que el extremo referido debe ser rechazado, dado que el recurrente no propone un concreto agravio.

No obstante lo anterior, de las ideas propuestas por el postulante, se nota un planteamiento que hace residir en que la resolución de Segundo Grado no ha desarrollado una adecuada motivación, pues en sus reflexiones considera que se han repetido los mismos argumentos que sirvieron de base al Tribunal de Sentencia para determinar la condena de su defendida, sin efectuar un verdadero control probatorio y de derivación que demuestre el sustento de la decisión adoptada. En la idea del recurrente, existe vulneración a las reglas de la sana crítica en la fundamentación de la sentencia impugnada, por lo que pide se decrete su nulidad y se ordene la reposición.

Por lo anterior, habiéndose advertido que han sido cumplidos los requisitos de admisibilidad previstos, Arts. 458, 478, 479 y 480, todos del Código Procesal Penal, ADMÍTASE parcialmente el recurso únicamente por el referido extremo del motivo alegado, es decir, falta de fundamentación del proveído, por la inobservancia de los Arts. 144 y 478 N° 1 y 3 Pr. Pn; en consecuencia, decídase lo que proceda en Derecho.

CUARTO

Como lo dispone el Art. 483 del Código Procesal Penal, se emplazó al licenciado J.C.C.M., quien actúa en calidad de agente auxiliar de la Fiscalía General de la República, a fin de que emitiera su opinión técnica sobre el recurso. No obstante omitió pronunciarse al respecto.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

  1. - De conformidad a lo expuesto párrafos arriba, se tiene que el recurrente denominó su motivo falta de fundamentación de la sentencia por inobservancia a los Arts. 144 y 478 N° 1 y 3 Pr. Pn

La Sala considera que el motivo debe ser desestimado, conforme a los razonamientos que serán expuestos en los párrafos subsiguientes.

Inicialmente, el litigante manifiesta impugnar la resolución de Segundo Grado, pues ésta desatiende el motivo de apelación enunciado, ya que en el considerado número "29" de la sentencia recurrida expresa que: "...Como se puede advertir, las justificaciones de los imputados... no goza de razonabilidad... y por ende no merece ser objeto de credibilidad...". Lo anterior genera incertidumbre al recurrente, por no dejar claro la aplicación de las reglas de la sana crítica, para efectos de garantizar los derechos fundamentales, pues, en su opinión, al examinar con detenimiento la sentencia apelada, resulta que el juez a quo en ningún momento ha valorado la prueba de conformidad a lo establecido en los Arts. 172, 174, 178, 179, 180, 244, 259, 247 y 311 Pr. Pn., contrario a lo que ha sostenido la Cámara al resolver la alzada.

Asimismo, dice que la Cámara conserva las infracciones de la sentencia de Primera Instancia, ya que evade el error con una justificación probatoria que considera inadecuada a la exigencia de razón suficiente, ya que la mayor parte de las objeciones al razonamiento probatorio se despachan aduciendo "el texto" del delito, "el contexto" de la prueba o lo que "se refleja, en conjunto" de toda la prueba. De este modo, simplemente se cubre el vacío de la sentencia de Primer Grado con expresiones genéricas y no cumple con el principio de razón suficiente, ya que "el contexto de la sentencia de segunda instancia se limita a trascribir distintos pasajes del juicio y por ende del desfile probatorio, sin fundamentar por qué excluye los reclamos". Finalmente, menciona que ambas instancias no pudieron trascender de su mente la manera en que llegaron a la conclusión de condena.

Sobre lo alegado, es pertinente traer a cuenta los precedentes de la Sala referente al sistema de valoración de la sana crítica, del cual se ha mencionado que el juez es libre de poner el Quantum al valor probatorio de los elementos inmediados, siempre que exprese las razones de hecho y de derecho en que fundamenta sus decisiones. Lo anterior, constituye una garantía fundamental del derecho a impugnar aquellas resoluciones que no parecieran estar ajustadas a la regla de la lógica, psicología y experiencia común, pues este método tiene como finalidad evitar la arbitrariedades judiciales ya que es obligación del juzgador, justificar razonablemente sus conclusiones de forma coherente y escalonada (ver referencia 290C2014 pronunciada a las a las nueve horas treinta y cinco minutos del día diez de marzo de dos mil quince).

Asimismo, cuando se reclama en casación que el tribunal que ha conocido de la apelación ha infringido su obligación de fundamentar al no dar razones suficientes que motivarán la desestimación del recurso de alzada, es necesario verificar si por virtud del motivo de apelación admitido, el Colegiado de Segunda Instancia se hallaba ante esa obligación de apreciación del material fáctico, lo cual depende básicamente del alcance de la impugnación (ver referencia 115C2013 pronunciada a las catorce horas y diez minutos del doce de julio de dos mil trece).

Para el caso sometido a examen, se revisarán las consideraciones realizadas por la Cámara, para verificar la existencia o no de las aseveraciones alegadas sobre la supuesta violación a los Arts. 144 y 478 N° 1 y 3 Pr. Pn, centrándose en los fundamentos de la sentencia de apelación referentes a la violación de la sana crítica, siendo el argumento de la Alzada: "... en cuanto a la inobservancia de las reglas de la sana crítica respecto de medios o elementos probatorios de valor decisivo, Art. 4005 CPP el apelante considera el juez (Primera Instancia) ha realizado una incorrecta valoración de los medios de prueba que desfilaron en el proceso, ya que de acuerdo a su posición, el juez únicamente dio valor probatorio a los testimonios de los agentes captores, y no a la prueba de descargo ni declaraciones indagatorias de los procesados... (Sic)".

Sobre lo anterior, es oportuno trascribir alguno de los argumentos de la Cámara que dio respuesta a este asunto: "... Como se puede notar, el contexto de la valoración de la prueba de descargo y las indagatorias de los justiciables, es sumamente amplia, por lo cual, no puede afirmarse razonablemente que la decisión del juez carezca de motivos (...). Y es que, la versión de la justiciable de que iba a realizar una venta de vehículos, sin mayores datos y formalidades, sin conocer a las personas, no parece creíble, como tampoco los son las de las restantes imputadas, en el sentido que llegaron obligadas por amenazas al lugar, a entregar unos objetos que desconocían, como desconocía quien les hacía las amenazas, no son versiones a las cuales razonablemente se les pueda dar crédito, (...). Como se puede advertir, las justificaciones de los imputados, incluida la de M.Y.S.B., no goza de razonabilidad, y por ende no merece ser objeto de credibilidad, puesto que es una versión compleja que se contrapone a una sencilla que tiene respaldo objetivo; que los imputados estaban en una transacción de droga, y que precisamente fueron detenidos en la misma" (Sic).

Sigue argumentado la Cámara: "(...) del tal manera que la valoración del juez sentenciador es acertada en cuanto a la estimación de la credibilidad de la prueba. (...). En tal sentido, sí el juez sentenciador no confió en la veracidad de la indagatorias de los imputados -incluida la de M.Y.S.B.- porque ella resulta contrarias a la recta razón, y resulta contrarias a todo lo que demostró la prueba de cargo, tal conclusión -que es la misma para esta Cámara- no puede ser tachada de erróneamente valorada, cuando la razón indica que se trata de una versión que la mayoría de personas, con un razonamiento sensato no creería, en tal sentido, la prueba se encuentra correctamente valorada, no concurre el defecto denunciado, de errónea valoración de la prueba, y por ende ante la corrección de la sentencia apelada, debe desestimarse el vicio, y confirmarse la decisión por estar dictada conforme a derecho correspondiente... (Sic)".

En razón de lo expuesto, después de examinar los considerandos de la sentencia del colegiado en materia de apelación, la Sala concluye que no tiene razón el recurrente y, por el contrario a lo alegado, el Tribunal de Alzada ha ejercido correctamente su función revisora en este proceso penal, sin incurrir en el quebrantamiento del principio de razón suficiente, siendo categórica al fundamentar su resolución, pues explica por qué al juez sentenciador no le merece fe la prueba de descargo, ya que la versión propuesta por la defensa descansa es una hipótesis alternativa a los sucesos que se realizaron en la fecha de la transacción ilícita de droga y de la captura en flagrancia de los imputados.

Además, es incuestionable la participación delincuencial de los cuatro sujetos, entre estos la imputada M.J.S.B.C.M.Y.S.B., pues, de las pruebas obtenidas se tiene por corroborado que los sujetos se pusieron de acuerdo para que el día uno de octubre de dos mil catorce, en la plaza "Los Leones" en San Salvador, se realizaría la transacción, siendo que ambas partes pactaron una entrega del dinero y la otra recibiría el objeto prohibido, pero en razón de la efectiva actuación policial fueron detenidos; es por ello, que los testimonios de los agentes que expresan la hora, el lugar y el resultado del hecho son categóricos y coherentes entre sí; de igual forma, las diligencias y los estudios técnicos realizados a la droga que dieron resultado positivo a marihuana, con lo cual robustece la decisión tomada.

De esta manera, los alegatos de los imputados y testigos de descargo, mediante el cual expresan dos sucesos diferentes, en el sentido de que ellos fueron al lugar mencionado a realizar una compraventa de automóvil y, por otro lado, llegaron al establecimiento a entregar un paquete de forma obligada, estas explicaciones no son sensatas para esta S., y contarlo a esto, es más aceptable el raciocinio elaborado por el juez sensor y la Cámara, mediante el cual aseveran que no se puede desvirtuar la acusación fiscal, ya que en el elenco probatorio desfilado en la audiencia y revisado en Sede de apelación, hay más elementos que hacen convencer que la hipótesis del ministerio público es la correcta, es decir, la culpabilidad de los imputados; pues, tampoco es cierto, como dice el recurrente, que existen dos juicios opuesto entre sí, ya que la prueba presentada es lo suficientemente contundente para mantener el fallo impugnado.

En razón de lo anterior, la resolución de Segunda Instancia está fundamentada de forma completa, expresa y coherente, ya que demuestra y avala el desarrollo argumentativo de la sentencia de Primera Instancia, en la medida que fue reclamada por el motivo de apelación admitido, sin comprometer la validez de la motivación de la resolución de Primer Grado.

Por todo lo anterior, esta S. considera que la alegación hecha por el litigante al pretender hacer creer la supuesta existencia de un yerro, en el sentido que no se valoraron los medios probatorios de carácter decisivo, contrasta totalmente con la realidad, pues existe una argumentación suficiente en ambas instancias, en la que se explican claramente los hechos, la participación de los imputados y sus consecuencias, guardando la necesaria razonabilidad y coherencia, tal y como ha quedado acreditado en los párrafos que preceden; por lo que, ha de ser rechazada la impugnación en virtud de lo expuesto, ya que no es viable casar la resolución dictada por la Cámara Primera de lo Penal de la Primera Sección del Centro de esta ciudad, debido a que las circunstancias particulares que están presentes en este caso y que fueron analizadas en apartados ut supra, conllevan a la determinación que el fallo de Segunda Instancia se realizó en aplicación de las reglas de sana crítica.

FALLO

POR TANTO:

De acuerdo a lo apuntado en los acápites, disposiciones legales citadas y artículos 50 inciso 2°

literal a), 57, 143, 144, 452, 453, 479 y 484 del Código Procesal Penal, en nombre de la República de El Salvador, esta Sala

RESUELVE:

A.- Declárase NO HA LUGAR A CASAR, la sentencia de mérito, por no configurarse el motivo propuesto por el licenciado J.G.P.R..

B.- Remítanse las actuaciones al tribunal de origen, para los efectos legales pertinentes. NOTIFÍQUESE.

D.L.R.G..-------J.R.A..-------L. R. MURCIA.-------PRONUNCIADO POR

LA MAGISTRADA Y MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN.-------SRIO.-------RUBRICADAS.

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR