Carta del Editor

Autor:Juan Carlos Morales Peña
Cargo:Coordinador Principal
Páginas:16-18
 
EXTRACTO GRATUITO
MAYO – OCTUBRE 2013 • REVISTA POLICÍA Y SEGURIDAD PÚBLICA
Carta
del Editor
16
ISSN: 2225-5648, Año 3, Vol. 1, p. 1-24
CARTA DEL EDITOR
El debate en torno a la prisión y los sistemas penitenciarios es abundante y posee muchas
perspectivas fi losófi cas. La idea de vigilar y castigar, como dos acciones permanentes que
observaba Michel Foucault, uno de los estudiosos pioneros de este problema; plantea alcances
diferentes; entre estas las posturas correctivas que buscan exorcizar el mal que habita en
el delincuente, liberándolo mediante el trabajo como ruta clave para volver a la convivencia
civilizada. A otras que implantan metodologías segregacionistas, con las cuales se pretende
defender a la sociedad mayoritaria de minorías criminales. Este cuarto número de la revista
“Policía y Seguridad Pública” presenta estudios e investigaciones sobre la temática estratégica
basada en la “violencia carcelaria y población reclusa”, lo que ha implicado el reconocimiento
de prolífi cas aristas de análisis que han incluido el examen del comportamiento y estado anímico
de la población reclusa extranjera, sus perspectivas de resocialización y la gestión de estrés
que hacen en contextos de encierro en dónde el declive de expectativas de vida constituye una
tendencia inevitable. La violencia es un fenómeno de muchas expresiones en las cárceles, pero dos
son las de mayor contraste para quien ingresa a un centro penitenciario.
Una que podemos identifi car como sistémica, es decir, a la etapa de cómo el recluso asume una
condición de encierro prolongado, de cómo esta desmovilización del atributo de la libertad le supone
un tránsito a un escenario cerrado en el que decrecen las expectativas y le impone por lo tanto un
estrés permanente. El otro factor concierne al grado de hostilidad ambiental que encuentra entre
sus compañeros reclusos, demandándole adhesiones, lealtades o liaciones a segmentos específi cos
como estrategias de sobrevivencia. Lo cierto es que la prisión despliega una plataforma humana
diseñada, con sus defectos o no para purifi car a aquellos que se han desviado de las conductas
sociales normales; una especie de purgatorio secular en el cual puede existir un estado de salida o por
el contrario perpetuar el resguardo de los penados. En toda esta discusión, se recibió en el proceso
de arquitectura de esta edición, aportes académicos signifi cativos, la inmensa mayoría trabajos
inéditos y originales; así también versiones ampliadas y mejoradas de otros estudios disponibles
originalmente en línea, pero intervenidos y desarrollados adicionalmente para los efectos de atención
de las recomendaciones hechas por el grupo editor y los requerimientos ad hoc de esta publicación.
Una situación si debe describirse inicialmente, se trata de la brecha generada entre sistemas y
regímenes penitenciarios. Mientras los primeros se muestran como estados ideales apoyados en
normativas vigentes y que sintetizan el deber ser de lo que socialmente el Estado se plantea para
lidiar con todos los que quebrantan la ley y la civilidad; el segundo, por su parte emerge como el
estado real, la expresión del ser en las prisiones. Este ámbito constituye paradójicamente en el que la
estatalidad ejerce mayor poder de castigo a los individuos; pero en el que menos gobierna y controla.
Especialistas catalanes nos presentan un acercamiento a la población reclusa de origen
latinoamericano en Cataluña, mapea sus estados de ánimo y presenta un inventario de recursos,
opciones y metodologías con las que se trata a este grupo. El documento tiene como valor agregado
componentes que apenas si existen en otras latitudes, entre estas la creación de empresas públicas
que emplean población reclusa, la especializa en más de 70 talleres (montaje industrial, confección,
lavandería, carpintería, imprenta y otros) y la moviliza hacia 15 centros de trabajo aproximadamente.
La preocupación de seguridad es normal, si se tiene en cuenta la dinámica global de las migraciones
y la preferencia que Cataluña ofrece como destino.
Por su parte una especialista colombiana nos expone el problema penitenciario de su país, mostrando
las formas de la justicia especializada, así como el grado de institucionalización del concepto de
máxima seguridad. Incluye un rastreo a la escenifi cación del castigo y de cómo los prologados
estados de conmoción interior han contribuido en el hacinamiento y el fortalecimiento del poder
interno de los reclusos sobre la autoridad pública responsable.

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA