Carta del Editor

Autor:Juan Carlos Morales Peña
Páginas:16-17
 
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Carta
del Editor
16
NOVIEMBRE 2013 – JUNIO 2014 • REVISTA POLICÍA Y SEGURIDAD PÚBLICA
ISSN: 2225-5648, Año 4, Vol. 1, p. 1-28
CARTA DEL EDITOR
En esta oportunidad presentamos a nuestro público lector un número dedicado a la temática de
“Seguridad Privada y Tráfi co de Armas”. La revista “Policía y Seguridad Pública” se apega a
un formato monográfi co que incluye dos temáticas estratégicas para normar la convocatoria y
estimular a la comunidad de especialistas en sus aportaciones académicas. Mientras la seguridad
privada es un fenómeno en expansión, el tráfi co de armas ha sido de larga data. La invasión
militar a Irak en 2003, constituyó el punto de partida para una nueva modalidad de seguridad
privada; fue el primer confl icto internacional en el cual una signifi cativa cantidad de contratistas
privados fueron adjudicados con contratos millonarios para proveer logística, asegurar rutas
de abastecimiento para el ejército estadounidense en campaña. Este híbrido público –privado
no dejó de ser inestable incluso para el mismo planeamiento del Pentágono y que pronto
comprometió su estrategia de seguridad en zonas críticas de elevada actividad insurgente o de
cómo las unidades militares en campaña y destacadas en áreas sensibles fueron afectadas en el
suministro por retrasos en el pago a los proveedores privados. Lo anterior planteó el escenario
de la corrupción y sus concomitantes de despilfarro, inefi ciencia entre otros vicios de amplio
impacto administrativo.
El fenómeno de la seguridad privada se ha complejizado, proliferan empresas que han ampliado
la gama de servicios especializados y cohabitan con otras iniciativas como las compañías
militares que prácticamente cuentan entre sus fi las a personal que ha servido en fuerzas armadas
profesionales y con experiencia en operaciones especiales, inteligencia y otros campos. En
defi nitiva se trata de una realidad con múltiples conexiones, diversidad de aristas de análisis;
cuya complejidad requiere de un programa de investigación que agende esfuerzos periódicos de
estudios estratégicos claves.
En el presente número se han incluido perspectivas distintas, estando conscientes, que estas no se
agotan en sí mismas; que la discusión es mucho más amplia y que existen imperativos sobre los
cuáles debe haber iniciativas importantes desde el Estado.
Uno de los estudios incluidos, hace una lectura del mundo laboral de las empresas de seguridad
privada, mediante la exploración de las condiciones y tiempo de trabajo de los empleados
del sector; logra evidenciar carencias y omisiones fundamentales de parte del sector privado
y del Estado mismo. Ante lo obvio cabe preguntarse: ¿Cuánta seguridad puede garantizarse
con operarios privados sometidos al límite de sus capacidades físicas o en medio de jornadas
extenuantes? Esta perspectiva se complementa con la propuesta de otro de nuestros autores que
incursiona en el análisis de los riesgos psicosociales y de cómo estos impactan en el rendimiento
del guardia privado, el espectro de enfermedades crónicas no transmisibles constituye una
realidad para quienes alteran sus hábitos de descanso y alimentación, para los efectos de
mantenerse alertas en los perímetros que le son encomendados para tareas de vigilancia.
Asimismo este número cuenta con dos interesantes aportes derivados de la experiencia española.
Se discute sobre garantías constitucionales dirigidas hacia el mundo laboral, pero en medio
de la creciente intromisión de las tecnologías de la información y la comunicación; surgen
planteamientos que cuestionan los límites y alcances para desarrollar dispositivos de vigilancia
a las plantillas de empleados que se desenvuelven al interior de la empresa privada. En este
sentido las instancias legales correspondientes los han autorizado apelando y admitiendo que las
mismas sean conformes a una condición de equilibrio, idoneidad y justifi cación. Sin embargo en
toda esta discusión intervienen las variantes sociales del contexto como estimuladoras de nuevas
normativas ante el desbordamiento de antiguos cuerpos legales; volviéndose también defi nitivo
el sustento fi losófi co con el cual se levanta el diseño de nueva iniciativas.

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