Sentencia Nº 19-CAL-2019 de Sala de lo Civil, 25-11-2019

Sentido del falloDeclárase no ha lugar a casar la sentencia impugnada
MateriaLABORAL
EmisorSala de lo Civil
Fecha25 Noviembre 2019
Tipo de RecursoRECURSO DE CASACION
Número de sentencia19-CAL-2019
Tribunal de OrigenCÁMARA DE LA SEGUNDA SECCIÓN DE ORIENTE, SAN MIGUEL
19-CAL-2019
SALA DE LO CIVIL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las once
horas veintidós minutos del veinticinco de noviembre de dos mil diecinueve.
Vistos los autos en relación al recurso de casación interpuesto por la licenciada Claudia
Jacquelinne Hernández Castellón, apoderada general judicial de la Compañía Azucarera
Salvadoreña, Sociedad Anónima de Capital Variable, en contra de la sentencia pronunciada por la
Cámara de la Segunda Sección de Oriente con sede en Usulután, a las quince horas veinte
minutos del diez de diciembre de dos mil dieciocho, que conoció del incidente de apelación de la
sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia de Jiquilisco, en el juicio individual
ordinario de trabajo, promovido por el defensor público laboral, licenciado Saúl Antonio Santos
Cruz a favor del trabajador CAS en contra la sociedad recurrente, reclamándole el pago de
indemnización por despido injusto, vacación y aguinaldo completo, horas extraordinarias diurnas
y nocturnas, salario por días de asueto laborados y no remunerados, y demás prestaciones
accesorias.
Intervinieron en ambas instancias, el defensor público laboral, licenciado Saúl Antonio
Santos Cruz a favor del trabajador referido, y en representación de la sociedad demandada, la
licenciada Claudia Jacquelinne Hernández Castellón, como apoderada general judicial. En
casación, únicamente esta última en el carácter indicado.
CONSIDERANDOS:
I.- ANTECEDENTES DE HECHO
1. La demanda fue presentada por el licenciado Saúl Antonio Santos Cruz, a favor del
trabajador CAS, en contra de la Compañía Azucarera Salvadoreña, Sociedad Anónima de Capital
Variable, reclamando el pago de indemnización por despido injusto, vacación completa del
período comprendido del uno de octubre de dos mil quince al veintinueve de septiembre de dos
mil dieciséis; aguinaldo completo del período del doce de diciembre de dos mil quince al once de
diciembre de dos mil dieciséis; el pago de horas diurnas y extraordinarias nocturnas laboradas y
no remuneradas; el pago de tres días de asueto laborados y no remunerados y demás prestaciones
accesorias.
2. Con el auto de admisión de la demanda se citó a las partes a conciliación, audiencia a
la que el representante legal de la sociedad demandada no se presentó. Seguidamente la
apoderada general judicial de la Compañía Azucarera Salvadoreña, S.A de C.V, contestó la
demanda en sentido negativo; interpuso la excepción de falta de legítimo contradictor y
consecuentemente la ineptitud e improponibilidad de la demanda.
3. Se abrió a pruebas el juicio, término mediante el cual el demandante presentó prueba
testimonial, y solicitó declaración de propia parte, y declaración de parte contraria al señor JTRP,
en su carácter de representante legal de la demandada, de dicha petición la licenciada Hernández
Castellón solicitó revocatoria, en vista de que no es el señor RP la persona que se encuentra
debida y legalmente facultada para realizar dicha diligencia, sino que es el señor RARP.
4. En el término referido, la demandada presentó prueba documental consistente en
planillas originales y copias del personal de COAGRI, S.A. de C.V. de diferentes períodos, y
contrato de trabajo suscrito entre este último y el señor JAMR. Se cerró el proceso y se dictó la
sentencia.
5. El Juzgado de Primera Instancia de Jiquilisco, declaró improponible la demanda bajo
el argumento que era imposible el despido alegado por el trabajador demandante, dado que la
persona a quien se le atribuyó no Laboraba para la demandada.
6. La Cámara de la Segunda Sección de Oriente al conocer del recurso de apelación
interpuesto por el licenciado Santos Cruz, decidió revocar el fallo del a quo, desestimar la
excepción de falta de legítimo contradictor alegada por la demandada, y condenar a la Sociedad
Compañía Azucarera Salvadoreña, Sociedad Anónima de Capital Variable a pagar al trabajador
demandante las prestaciones reclamadas en la demanda de fs. 1 de la pieza principal.
7. Inconforme con el fallo de la Cámara sentenciadora, la licenciada Claudia Jacquelinne
Hernández Castellón, recurrió en casación, invocando la causa genérica de infracción de ley, y
como motivo específico, error de hecho en la apreciación de la prueba documental, precepto
infringido el art. 402 del Código de Trabajo.
8. Se admitió dicho recurso y se ordenó que el proceso pasara a la secretaría de este
tribunal a efecto de que la parte contraria presentara sus alegatos, lo que no cumplió.
II.- FUNDAMENTOS DE DERECHO
Error de hecho en la apreciación de la prueba documental, art. 402 del CT
1. Esta Sala en reiterada jurisprudencia, v.g., la sentencia pronunciada en el proceso con
referencia 30-CAL-2018, de fecha veinte de junio de dos mil dieciocho, ha considerado, que el
vicio invocado tiene lugar, cuando el juzgador no ve prueba donde la hay o ve prueba donde no la
hay, y puede ocurrir también al equivocarse en la apreciación del contenido del documento,
tergiversándolo o simplemente omitiéndolo como si no constara en él. Es decir, el juzgador tiene
por demostrado un hecho, sin existir en autos la prueba de él, o no tiene por acreditado un hecho,
a pesar de existir en el proceso prueba pertinente e idónea.
2. La disposición que se considera infringida -art. 402 CT- establece en lo pertinente:
"[...] En los juicios de trabajo, los instrumentos privados, sin necesidad de previo reconocimiento,
y los públicos o auténticos, hacen plena prueba; salvo que sean rechazados como prueba por el
juez en la sentencia definitiva, previos los trámites del incidente de falsedad".
3. La licenciada Hernández Castellón en su escrito de interposición del recurso
manifestó: "[...] Así la Cámara de la Segunda Sección de Oriente "no ve prueba donde la hay" y
"no tiene por probado un hecho a pesar que un instrumento lo establece", pues con la prueba
documental que a continuación se enumera, la cual se encuentra incorporada legalmente en el
proceso, no tiene por probados los siguientes hechos: a) planillas de pago de la sociedad
COAGRI, S.A. DE C.V., del período del uno de enero de dos mil diecisiete al quince de febrero
de dos mil diecisiete donde consta que el trabajador demandante en la fecha del supuesto despido
(trece de febrero de dos mil diecisiete) era únicamente empleado de la sociedad COAGRI, S.A.
DE C.V. y no de la sociedad COMPAÑÍA AZUCARERA SALVADOREÑA, S.A. DE C.V., por
lo que no pudo ser despedido por esta última; b) el contrato de trabajo del señor JAMR de fecha
veintiocho de julio de dos mil dieciséis, quien es la persona que según el actor fue quien lo
despidió. Dicho contrato fue suscrito únicamente con la sociedad COAGRI, S.A. DE C.V., y con
este documento se demuestra que el señor JAMR, al ser un empleado únicamente de COAGRI,
S.A. DE C.V, y no de COMPAÑÍA AZUCARERA SALVADOREÑA, S.A. DE C.V., no pudo
jamás ejecutar un despido en nombre y representación de esta última en la fecha señalada en la
demanda (trece de febrero de dos mil diecisiete) pues no era un representante patronal de ésta
[...]" (sic).
4. Respecto del punto alegado, el tribunal de alzada en su sentencia argumentó: "[...] La
parte demandada ha alegado la excepción perentoria de falta de legitimo contradictor, pues según
documento presentado por la parte demandada, el actor laboró para otro patrono, para establecer
los extremos de la excepción alegada, la apoderada de la parte demandada presentó planillas de
pago agregadas fs. 41, 42, 43 y a fs. 44 contrato de trabajo de JAMR y la Sociedad COAGRI
S.A. DE C.V., y solicita la improponibilidad de la demanda. (...) Considera esta Cámara que la
prueba documental presentada por la parte demandada, para demostrar falta de legítimo
contradictor se encuentra planillas de pago de fs. 41, 42, 43 y un contrato individual de trabajo el
cual corre agregado a fs. 44, y con el contrato de trabajo se ha podido corroborar que el señor
JAMR, es el mandador de la Sociedad COAGRI, S. A. DE C.V., dicho contrato laboral solo está
vinculando al señor MR con esta sociedad COAGRI S.A. DE C.V., pero no consta el contrato
laboral de la Sociedad COAGRI S.A DE C.V. que vincule al trabajador CAS con dicha sociedad,
pues solo consta unas planillas de pago el cual claramente se observa que el trabajador pone su
huella digital, y tomando en cuenta que el trabajador solo reconoce como patrono a la Sociedad
COMPAÑÍA AZUCARERA SALVADOREÑA, SOCIEDAD ANONIMA DE CAPITAL
VARIABLE, y con respecto al contrato del señor MR, el cual es el mandador de la Sociedad
COAGRI, S.A DE C.V., con dicho contrato solo se prueba que el señor M labora también para
dicha sociedad. Por otra parte con la prueba testimonial presentada por la parte actora, la testigo
AJRS, y el trabajador en su declaración de propia parte reconocen al señor M como caporal,
siendo la persona que le daba órdenes al trabajador, por lo que se establece que el trabajador
laboraba para la Sociedad COMPAÑÍA AZUCARERA SALVADOREÑA, SOCIEDAD
ANÓNIMA DE CAPITAL VARIABLE, tal como lo planteó en la demanda y en las
declaraciones dadas por la testigo AJRS, y el mismo trabajador en su declaración de propia parte.
Por tal razón es procedente declarar sin lugar la excepción de falta de legitimo contradictor […]"
(sic).
5. Por otra parte, la Cámara valoró como favorable para el actor, los siguientes aspectos:
1) que la demandada en ninguna etapa del proceso comprobó que el trabajador CAS, no trabajaba
para la sociedad Compañía Azucarera Salvadoreña, Sociedad Anónima de Capital variable o aún
más, no probó que trabajara para otra sociedad; y, 2) que no se llevó a cabo declaración de parte
contraria, del representante legal de la demandada, Compañía Azucarera Salvadoreña, Sociedad
Anónima de Capital Variable, por lo que se tuvieron por aceptados los hechos propuestos por la
actora en el escrito que se solicitó tal diligencia, siendo estos la relación laboral que existió entre
el actor y la parte demandada, desde el día uno de octubre de dos mil once hasta el día trece de
febrero de dos mil diecisiete, así como el despido del que fue objeto el trabajador demandante, el
trece de febrero de dos mil diecisiete como a las once de la mañana, el cual fue realizado por el
señor JAM, quien tiene el cargo de caporal de la sociedad demandada.
6. Analizados los razonamientos expuestos, se advierte que el objeto de este recurso
radica en determinar, si con la prueba documental presentada por la sociedad demandada de
folios 41 al 44 de la pieza principal, se puede establecer la falta de legítimo contradictor; ya que
según la licenciada Hernández Castellón, el trabajador demandante no laboró para la Compañía
Azucarera Salvadoreña, Sociedad Anónima de Capital Variable, sino para la sociedad COAGRI,
S.A. de C.V.
7. Al respecto, es necesario puntualizar que este tribunal en sentencia Ref. 436-CAL2017,
de fecha once de julio de dos mil dieciocho, estableció que la regla de valoración de prueba
establecida en el Código de Trabajo, relativa a la prueba instrumental, no es absoluta, en tanto
que, no todo instrumento por el solo hecho de ser auténtico, público o privado, hará plena prueba
en los casos donde sea introducido corno prueba; ya que, además de esa calidad, éstos deben
reunir otras características propias de la prueba, como es la pertinencia, es decir, debe guardar
relación con el objeto de la misma; útil, no deberá de admitirse aquella prueba que, según las
reglas y criterios razonables, no sea idónea o resultare superflua para comprobar los hechos
controvertidos -art. 319 Código Procesal Civil y Mercantil- y finalmente, debe de ser lícita, es
decir que "Las fuentes de prueba deberán obtenerse de forma lícita, quedando expedita a las
partes la posibilidad de denunciar su origen u obtención cuando sean contrario a la ley. La
práctica de los medios probatorios en forma contraria a lo previsto por las leyes procesales,
determinará la nulidad del medio correspondiente. Sin embargo, la fuente de prueba podrá ser
utilizada siempre que su aportación se hubiera realizado conforme a las normas legales"; art. 316
CPCM.
8. Con respecto a la valoración de la prueba, se estableció además, en la citada sentencia,
que tanto la doctrina como la jurisprudencia, han tratado de definir la valoración de la misma a
partir de la finalidad que persigue, es por ello, que es normal entender que se trata de una
"operación mental", con la que se pretende "precisar el mérito que ella pueda tener para formar el
convencimiento del juez o su valor de convicción".
9. De los razonamientos y fundamentación jurídica realizada por la Cámara en su
sentencia, se advierte, que sí valoró el contenido de los documentos consistentes en las planillas
de pago de COAGRI, S.A. de C.V. y el contrato de trabajo suscrito entre el trabajador señor
JAMR y la sociedad COAGRI S.A. DE C.V. representada por el señor JAPP, sin embargo, los
mismos fueron considerados inútiles para acreditar la excepción de falta de legítimo contradictor,
por el hecho de que no se comprobó que el señor JAMR, únicamente desempeñara laborales para
la sociedad COAGRI S.A. de C.V; argumento que para esta Sala, no hace incurrir al ad quem en
el error alegado, dado que, si bien, de los documentos referidos, se advierte que el trabajador
CAS, estampó su huella dactilar para acreditar que la sociedad COAGRI, S.A. de C.V. le canceló
salarios de los períodos comprendidos del uno al dieciocho de enero, del diecinueve de enero al
uno de febrero y del dos al quince de febrero, del año dos mil diecisiete; y en el segundo, que
existía una relación laboral, entre el señor JAM y la sociedad referida, elementos probatorios con
los que no se puede descartar la posibilidad, que tanto el trabajador demandante, como la persona
a quien se le atribuyó la realización del despido, hayan puesto a disposición de la sociedad
Compañía Azucarera Salvadoreña, Sociedad Anónima de Capital Variable, su fuerza de trabajo,
en los períodos referidos, pero con un horario distinto en el que desempeñaban sus labores para la
sociedad COAGRI, S.A. de C.V.
10. Argumento que esta Sala comparte con el ad quem, ya que con las planillas de
pago, de la referida sociedad, lo único que se puede establecer es que el trabajador CAS, recibió
cantidades de dinero en concepto de prestaciones laborales de la sociedad COAGRI, S.A. de
C.V.; y con el contrato laboral, lo único que se establece es el vínculo laboral del señor JAMR,
persona que realizó el despido, con la sociedad COAGRI S.A. DE C.V.
11. No obstante lo anterior, se debe considerar que por la incomparecencia del
representante legal de la sociedad demandada, no se llevó a cabo la declaración de parte
contraria solicitada por el actor y como consecuencia, el ad quem tuvo por comprobada la
relación laboral que existió entre el actor y la Compañía Azucarera Salvadoreña, Sociedad
Anónima de Capital Variable, desde el día uno de octubre de dos mil once hasta el día trece de
febrero de dos mil diecisiete, así como el despido alegado en la demanda, el cual fue realizado
por el señor JAM, con el cargo de caporal de la sociedad demandada, el día trece de febrero de
dos mil diecisiete; situación que le permitió a la Cámara, aplicar a favor del trabajador, la
presunción establecida en el art. 413 CT.
12. En tal sentido, esta Sala declarará no haber lugar a casar la sentencia de mérito, ya que
la Cámara si analizó los documentos consistentes en las planillas de pago de COAGRI, S.A. de
C.V. y el contrato de trabajo suscrito entre esta última, y el trabajador JAMR, pero de lo que
consta en los mismos, no se determinan elementos con los que se compruebe la excepción de
legítimo contradictor alegada por la representante de la demandada, y por el contrario, con las
pruebas aportadas en el proceso y la citada presunción, sí se comprobó la existencia de la relación
de trabajo y el despido alegados en la demanda.
POR TANTO: De conformidad a las razones expuestas, disposiciones legales citadas y
los arts. 593, 602 del Código de Trabajo; 532 del Código Procesal Civil y Mercantil, a nombre de
la República, esta Sala FALLA: a) no ha lugar a casar la sentencia recurrida; b) ordénase a la
Cámara de la Segunda Sección de Oriente, entregue al trabajador CAS, la cantidad de ciento
catorce dólares veintinueve centavos de dólar de los Estados Unidos de América, depositada
mediante recibo de ingreso número ************, en la "cuenta de fondos ajenos en custodia"
del Ministerio de Hacienda; y, c) devuélvanse los autos al tribunal remitente con certificación de
lo proveído.
Hágase saber.
A. L. JEREZ.-------O. BON F.----------DAFNE S.-------PRONUNCIADO POR LOS
MAGISTRADOS QUE LA SUSCRIBEN.-----------KRISSIA REYES.-------SRIA.----INTA.-----
RUBRICADAS.

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